He estado haciendo voluntariado con una hermosa organización, Momentum, que me ha apoyado en hacer mis sueños realidad. En este momento formo parte del equipo de coaches de la clase liderazgo. Como parte de esta clase hace un par de semanas tuvimos un fin de semana mágico. Igual que cuando tomé el curso ese fin de semana en particular me trajo un mundo de emociones, por las cuales estoy agradecida porque me ha dado la oportunidad de sanar heridas profundas, aun cuando todavía estoy en la mitad del proceso y en este momento siento un inmenso dolor que pareciera no tiene fin. Me escondo, no quiero hablar con nadie al respecto. Cómo explicarles que mi hermano me pidió ayuda el dia anterior a suicidarse. Quería que lo llevara a ver a una curandera  y yo estaba demasiado ocupada, al día siguiente tenía un viaje de trabajo y no tenía tiempo .. y aún cuando él tomó la decisión, Armando había intentado suicidarse anteriormente yo no lo sabía, me enteré después de que murió. No puedo evitar el pensar que pude haber hecho algo diferente. Había yo esta estado tan furiosa con mi mamá y mi papá porque creía que no habían estado presentes para Armando, para mi, para nosotros … Ahora creo que la gran mayoría de ese enojo era porque no había podido sentir el dolor de haberlo traicionado. Yo ya no era una niña, tenía 26 años y no hice nada por aliviar su dolor … conscientemente me puedo decir que el tomó la decisión pero muy adentro tengo una voz que me dice que pude haber hecho más por el. Me acostumbré a su dolor, me acostumbré a su sufrimiento y dejé de verlo … se convirtió parte de su vida cotidiana y de la mía. Me puedo decir que crecimos en la misma casa y yo tenía mis propios problemas, pero esa es una excusa, una excusa al hecho de que aún entonces hacía cualquier cosa por no sentir, aprendí a ignorar los “malos” sentimientos. Si no los vemos, no existen. Estoy intentando hacer algo con mi dolor y no sé cómo. He leído un mundo de libros de “auto compasión“ y pensé que estaba aprendiendo, en este momento no lo siento así. Todavía estoy lejos de despertar … te amo. Gracias por darme el espacio, por escuchar mis tararatas sin sentido.