Mi papá se está recuperando en el hospital, hace 2 semanas tuvo un accidente cerebro vascular. Una hemorragia, del tamaño de un limón, en el lado izquierdo de su cerebro. Su estado es delicado, sin embargo pareciera que lo más peligroso ya pasó. Perdió el habla y la movilidad del lado derecho. Es un largo camino a recorrer.
Este párrafo en realidad no es acerca de él, es acerca del mensaje que recibí la semana pasada cuando vi a mi padre pelear por estar vivo, cuando dos veces le dije adiós al hombre que me dió la vida, cuando por primera vez en mi vida adulta me puse histérica y no sabia que hacer, cuando firmé la responsiva de su vida porque hicimos cosas en contra de las “recomendaciones del médico”. Finalmente entendí lo que es importante para mi. Fué perfectamente claro que mi amor por mi padre es incondicional, que no me importa si no estamos de acuerdo o si nuestras creencias son tan diferentes que pudiéramos ser de diferentes planetas. Entendí que para ser yo y retener mis creencias, no es necesaria la aprobación de mi papá como tampoco es necesario que piense igual que yo. Entendí que podemos estar juntos y ver el mundo de modo opuesto, entendí que si dejo de intentar convencerlo de que estoy en lo correcto y por tanto que él está equivocado … podemos querernos, respetarnos y aceptarnos. No se si algun dia podré estar con él completamente. Siempre estaré agradecida con Federica por haberme empujado a “hacer las paces con mi papá”. Al menos sé que los dos, mi papá y yo, estábamos intentando sanar nuestra relación. Gracias Momentum por estar en Seattle!!
No esperes hasta ver a alguien en su lecho de muerte para descubrir lo que realmente está en tu corazón, lo que es realmente importante para ti. Respeta a quien esté enfrente y respetate a ti. Nadie tiene la vida comprada, nadie sabe lo que va a suceder mañana.