Era yo una persona muy cerrada, siento muy intensamente y tengo opiniones muy fuertes y si estas del lado opuesto de mis opiniones nunca he pensado dos veces en dejartelo saber … pero eso no es comunicación en realidad, eso no es abrir mi corazón y compartir desde una buena perspectiva mis penas, mi dolor, lo que me gusta y me disgusta, lo que me motiva. Raramente comparto cuando algo me lastima, es obvio porque soy como un libro abierto, y puedes leer todas mis emociones pero no el porqué. Hasta no hace mucho no creía yo tener el derecho de “sentir” y menos de decir lo que siento. Siempre pensé que el amar a alguien significaba tener que aguantar todo y seguir presente con esa persona/s sin importar si me sentía yo herida, lastimada o si sentía que no estaba yo siendo escuchada.

Ahor, estoy aprendiendo como expresar mis sentimientos, estoy aprendiendo que tengo la opción de expresar si quiero o no quiero hacer algoo. Estoy aprendiendo a comunicar mis pensamientos, a expresar cuando algo o alguien me lastimó sin lastimar a la otra persona, el no hacerlos sentir mal, sólo expresar mis emociones. Como dice Brené Brown: “Que pasaria si aprendemos a reconocer y respetar nuestro dolor y al hacerlo también reconocer y respetar el dolor de los demás? Cambiaríamos el mundo”. A eso es a donde me gustaría llegar, a expresarme sin asumir o hacer que alguien más está equivocado.

Es interesante para mi como entre más me respeto y acepto que mis emociones son válidas no importa lo que sean, no mis reacciones o mis explosiones, no el que la otra persona esté mal o el gritar y agredir. Solo mis emociones, es válido enojarme o estar triste o tener mis propias opiniones, estoy aprendiendo a respetarme como un ser humano completo.

El entender esto, el validar mis pensamientos, mis sentimientos me está haciendo lo suficientemente fuerte como para no tener que gritar para expresarme, para validar mi existencia. Me está haciendo lo suficientemente fuerte no solo para aceptarme sino para aceptar también a los demás.