Toda mi vida he buscado algo “mejor”, soy un proyecto de mejora personal. He trabajado en todo, desde mejorar mis calificaciones hasta mejorar mis relaciones personales, como tener mas dinero, etc. Cualquier cosa que percibo como “equivocado” inmediatamente busco como mejorarlo, como cambiarlo. Es una carrera sin fin, un ciclo crónico siempre buscando ver el lado positivo de cada problema, cada relación.
En este momento de mi vida estoy aprendiendo que algunas veces, no hay “mejor”, simplemente es lo que es. Estoy aprendiendo que distinguir entre buscar hacer algo mejor, dejar ir y aceptar lo que es, es un arte.
Puedo ser muy explosiva, hay cosas que me hacer reaccionar terriblemente. En los últimos seis años me he dedicado a meditar, a aprender a calmar mi cuerpo, a conocer mis reacciones, las cosas que me hacen explotar. Me he dedicado a mejorar mis reacciones, a aprender a calmar mis emociones.
Estoy aprendiendo a dejar ir mis resentimientos. Resentimientos que tengo por no ser perfecta, por haber lastimado gente, porque a veces he buscado obtener lo que quiero sin ver las consecuencias de mis acciones. Estoy dejando ir cada resentimiento que encuentro en mi corazón o por lo menos tengo la intención de dejar ir todos mis resentimientos. Estoy aprendiendo a amarme y a ser amable conmigo y con el resto de la humanidad.
De todas las lecciones que he aprendido hasta este momento, la más difícil ha sido aceptar que algunas veces no hay como cambiar o dejar ir, aceptar lo que es como es. Mis papás tienen 87 y 88 años, están al final de su vida, no sé cuando, pero puedo sentirlos irse de entre mis manos y mi vida. Lentamente continúan su camino, han vivido una larga y hermosa vida. Han estado casados por 60 años y pareciera que despacito, juntos se van. No hay nada que hacer al respecto. Estoy agradecida por su vida, por lo que vivieron, por lo que me enseñaron, porque son mis padres, soy lo que soy gracias a ellos. A ratos estoy enojada, resentida, perdida, a ratos agradecida, a ratos no sé. Lo que es constante es el profundo amor que les tengo y la tristeza que me invade al saber que se van. En este momento lo único que hacer es aceptar lo que es y dejarlo ser.