Hoy escogí colorear en morado la piel de un hada en mi libro para colorear. Es un acto tan simple que pareciera inconsecuente. Para mi ha sido un paso enorme. De niña me encantaba dibujar, me daba paz y felicidad el dar vida en una página era mágico. Sin embargo el colorear no era parte de mi vida. En algún momento de mi niñez me convencí que yo era malisima con colores. Así que dejé de utilizar lápices de colores, lo mío eran los lápices normales. Pero siempre extrañé el color. Ya de adulto, en algún momento me inscribí a una clase de color. Sin embargo si no era perfecta con colores, cuál era la razón de continuar? Abandoné la clase. Lo que pensaba era que necesitaba usar los colores correctamente sino cuál era el sentido? Finalmente ayer decidí usar mis libros para colorear. Los que compré hace un par de años con la excusa de que eran para los pequeños que nos visitan. Saqué mis libritos y comencé a colorear. Comencé con un hermoso libro de hadas. Me dí vuelo escogiendo diferentes tonos de rosa y morado para el cabello. Sin embargo cuando llegué a colorear la piel de mi hada por supuesto que tenía que ser color carne, de qué otro color podría ser? Hoy decidí colorear libremente y no escuché a la vocecita que me decía “No puedes usar morado para colorear  piel del cuerpo” sin importar que estaba coloreando a un hada, que quien sabe de qué color es la piel de un hada??!! Y en contra de la voz, de mi entrenamiento, y de todo mi incomodidad … utilice morado para colorear la piel del hada. Pareciera algo tan simple que no vale la pena ni siquiera mencionarlo. Sin embargo me gusta celebrar aún los pasos más pequeños que me llevan a ser más yo. Menos la persona que se supone que tengo que ser o que alguien me dijo que tenía que ser. Me encanta poder hacer cosas que parecieran sin sentido pero que me hacen sentir libre, libre de expectaciones, de miedos, libre de lo que se “supone” que tengo que hacer. Ahora entiendo los consejos acerca de utilizar tu mejor vajilla, o ropa o perfume en cualquier momento, sin ninguna razón en particular o colorear piel en morado. Todas esas pequeñas acciones me han ayudado a cambiar patrones, a romper las cajitas donde sin saberlo me guardo para no tomar riesgos, para no caerme. Hoy celebro la libertad, un pequeño paso a la vez.